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Mostrando las entradas etiquetadas como Cortometraje

Si me querei, irse

El atalante cansado de su tarea deja de sostener el peso del mundo, ¿así Juana?, ama de casa, atalante, sostenedora del hogar, armazón de la familia, trabajadora a tiempo completo, no dada de alta en la comprensión de su marido hacia el quehacer continuo de la ama de casa que no trabaja , que se jubila cuando enferma o muere, Juana: madre, esposa, abuela, pero no Juana, no ella con sueños, ni esperanzas, no Juana jubilada y ociosa, no Juana recreativa al solaz de las horas y los tiempos muertos, no, no esa Juana, sino la Juana de siempre, siempre atareada.   

París 70

    Las palabras buscan la salida en el dédalo del cerebro. Ven la luz a través de las manos del hijo y su lenguaje. La sintaxis del amor, afecto y cariño son signos que buscan una imposible interpretación. Las preguntas son círculos en la rasante del desaliento y la fatiga. Surge entonces la idea de cambiar el pasado para ofrecer tantas variantes como viajes realizados. El juego compartido será un placebo, también un neón parpadeante en donde titila la vida precaria antes del apagón final. El hijo regresará al origen del mundo, al tibio regazo de la madre, al sempiterno relevo.

Titán

  Una extraescolar, montar a caballo, algo a priori lúdico, muda en algo mucho más escabroso. El día en el que Barcelona recibe la noticia de que será la organizadora de los juegos olímpicos, una niña, Paula ve cómo su profesor de equitación, en quien deposita su confianza, le obliga a hacer algo que no quiere. La intimidad vulnerada, preámbulo del abuso sexual, queda muy bien explicitada en este espléndido cortometraje de María Salgado. Titán es el nombre del caballo que montará Paula. Metáfora de la niña, tan vulnerable como todas, que tras el "acontecimiento" también quisiera correr campo a través.