El tedio como outlet del aburrimiento. Una mujer portuguesa en tierras escocesas trabaja de picker en un gran centro de distribución. Pensemos en un programa informático; aquí igual, solo hay ceros y unos. Estrés laboral y tedio. Trabajo y aburrimiento. Una sucesión de días que para Aurora no abriga porvenir alguno. En el piso todos son aves de paso, poco cantoras. Las imágenes se suceden en el trabajo y en el piso. Comer y dormir con el móvil en la mano. Aurora necesita el contacto humano. Se muere por un abrazo. El cielo escocés escupe lluvia todos los días y es un sudario que los amortaja lentamente. ¿Qué buscaba Aurora cuando dejó su patria y se convirtió, sin esperarlo, en una apátrida desnortada?