Ir al contenido principal

Entradas

Sitio

  Lejos de la muchedumbre disfrutas de la soledad y del silencio, mientras sientes la piedra bruñida, los cantos rodados bajo los pies. Aquí no entra la luz, apenas el calor. Rozas con las yemas las paredes de arenisca y avanzas por la calle de Manuel Cúndaro. El pasado te habla ahora del sitio de Girona y de su resistencia. Gatos, pájaros, ratones, cuero, incluso corcho frito. Cuando ya no hubo nada comestible que llevarse a la boca, Girona capituló. Asciendes. Alcanzas la muralla, el mirador. Regresas a la luz, al gentío, al calor, a la excitación de un presente atribulado.

Hachedoso

  Ante un presente cada día más apocalíptico piensas en Mad Max y agradeces la presencia de una fuente, y del agua como recurso gratuito. Llama tu atención la formulación química del agua, su pretensión de universalidad. No fue antaño el turismo una plaga bíblica, hoy sí. La humanidad es un gran hormiguero, constante el hormigueo. Colapsada la subida al  Castelo de São Jorge , avanzas a trompicones bajo un sol de justicia septembrino. Negar el cambio climático es tanto como negar la inteligencia, por eso prima la estulticia.   Mientras, Trump sigue echando mano de la IA para denigrar a sus detractores. BREVIARIO DEL INSTANTE - LEER 

La construcción natural

  Late la vida en cada rincón, incluso en los solares edificables. Los apartamentos, estudios y trasteros son ahora vívida naturaleza enhiesta. Disfruta del frágil señorío del tronco, de la oculta raigambre. Late la vida en los solares que nada entiende del comercio, del SE VENDE, del capitalismo salvaje que a todo pone precio. Se esconde el sol detrás de las ramas y piensas que las campas son una reliquia del pasado. En breve la madera dará paso al encofrado, al hormigón, al ladrillo. Antes de ese día, el árbol mirará los edificios por debajo del hombro. Ójala lo veas.