Aprovechando las abundantes nevadas, el cielo raso y la ausencia de viento, ayer sábado hicimos una ruta invernal con raquetas por Belagua, en la frontera entre España y Francia. Y como ese ciclista intrépido que en las primeras calles de la ciudad de la que parte la etapa ya se da a la fuga, los otros coches de la expedición también se dieron a la fuga. ¡Ojo!, pudo ser que el manto níveo de Belagua hiciese aquí de canto de sirena o bien que los conductores mudaran en aplicados Orfeos, que contradiciendo el mito decidieron no mirar atrás. Todo son especulaciones. El caso es que la Santísima Trínidad Vehícular nos volvimos a juntar, tres y trino, al parar a desayunar en el hotel de Isaba que se encuentra a la entrada del pueblo, viniendo desde Roncal. Luego dejamos los coches en el arcén, puesto que el aparcamiento a las 10 de la mañana ya estaba a tope de coches. Nos pusimos las raquetas fuera del edificio de La Contienda y comenzamos la excursión media hora después. Seg...