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Entradas

Valle de los colores, Jaizkibel

  Ayer Vida y Montaña fue buscando la montaña, pero también el mar. Es curioso cómo, ya comenzada la primavera, a la altura de Pamplona, si uno se desvía hacia Belagua, encontrará todavía suficiente nieve para hacer una bonita jornada con raquetas. Pero también, si uno se dirige hacia San Sebastián y luego hasta Lezo, disfrutará de una jornada primaveral bajo un cielo esclarecido y con una temperatura perfecta, que invita a ir en camiseta y a tomar el sol. Hicimos una parada al ir y al regresar por la autopista, en el Restaurante Pagozelai , donde nos ensartaron. Por ejemplo, 4,95 euros por un botellín de 1/3 de cerveza tostada sin alcohol.   Superado el alto de Jaizkibel dejamos el coche en un aparcamiento junto a un mirador emplazado al lado del Torreon IV, de Santa Bárbara. De allí hay unas bonitas vistas de Hondarribia.  Iniciada la ruta caminamos por una pista ancha para luego internarnos por un bosque, tras el ascenso y una breve pausa iremos descendiendo haci...

Cinética kafkiana

  Das por bueno que sea la cabeza de Kafka. En plena metamorfosis ves girar las placas metálicas transversales. ¿Cómo serían los pensamientos de Kafka? ¿Oscilantes, acerados, ingrávidos? Los circunstantes afanados en inmortalizar en los móviles la inasible cinética kafkiana. Si Kakfa estuviera entre los presentes ¿cogería lápiz y papel y escribiría un relato sobre la marcha? Sobre esa cabeza que bien pudiera ser el caballo de Troya de una Praga asediada por el turismo. O una cabeza del futuro guillotinada por la modernidad. O una cabeza a la que le creciese un cuerpo. O una boca cerrada para la eternidad . 

Pan paradisíaco

  Desconoces mucho de la literatura universal, pero sí conoces las palabras de Borges: Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca . No c aminas por el casco antiguo de la ciudad, ni pasas por delante del Palacio Espartero. Estás en la zona Oeste, delante del escaparate de una tienda de chuches, donde un cartel te paraliza. El aroma del pan enardecería hoy el estómago más que estimularía las neuronas. Y un pensiero iría naciendo en la mente hasta proyectarse en tu mirada. Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de panadería . Embucharías un preñao , tocarías el cielo paradisíaco...