Merece la pena darse una vuelta por el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de las Bardenas Reales (en su día pertenecieron a los Reyes de Navarra, con una extensión de 42.500 hectáreas). Fuimos con el coche hasta el pueblo de Arguedas. De allí, con la bici nos dirigimos, primero por la carretera y por las pistas después hasta la entrada al parque. Una vez en el parque hicimos una ruta circular, que consistió en hacer el perímetro del polígono de tiro: un total unos 32 kilómetros. A los que hay que añadir otros 20 kilómetros (ida y vuelta) entre Arguedas y el comienzo de la ruta. En total 50 kilómetros. El recorrido fue por La Blanca Baja. Afortunadamente la temperatura no subió de los 25 grados y soplaba un viento fresco, que a medida que avanzábamos, girando como las agujas de un reloj, nos daba de lado, de frente o por detrás. La primera figura que vimos fue el cabezo de Castildetierra. En lugar de tener la terminación en punta, su forma recuerda a la de un marti...