Ir al contenido principal

Entradas

La luz es más antigua que el amor

  Si para Borges el Paraíso sería algún tipo de biblioteca , para ti, el pueblo ideal es aquel que tiene libros para intercambiar en las calles. En Lovere ves consumado tu deseo cuando llegas a una calle escondida, muy fotogénica, y tan estrecha que solo puede tener un nombre: “la stretta”. Te detienes y ojeas los volúmenes. Pero nada llama tu atención y sigues tu camino. La estrechez de la strada te recuerda la de las calles venecianas, del tamaño de los brazos abiertos. Prosigues hacia el lago Iseo. Verás anochecer. Confirmas que la luz es más antigua que el amor .

Camino de los olivos

  Más de quince mil olivos en Monte Isola, y te irás sin probar las variedades locales: Leccino , Frantoio , Pendolino o Sbresa que menudean en los bancales y terrazas. Piensas en una recolección oleíloca heroica como la de las uvas en la Ribeira Sacra. Al salir de Peschiera Maraglio hacia Sensole evocas a Aurore Dupin (George Sand). Amaba los olivares, pero le repugnaba el aceite de oliva. Ya en Sensole te detienes junto a un ventanuco de madera irregular, donde la mirada atraviesa el tronco del árbol eviterno hasta el regazo del agua enramada y su apacible naturaleza silenciosa y pacífica.

Exopto

    Incluso al beber tropiezas con el pasado, y el latín cristalizado en el nombre de la etiqueta: Exopto. Sigues con la mirada las ondas concéntricas, buscas la hora en el reloj, sucumbes al reflejo dorado, y el vaivén de los círculos es un bucle del que sales cuando giras la botella y lees su significado. Exopto: manifestación de un deseo. En primera persona: deseo fuertemente. Conoces una editorial, Ardicia , primas hermanas las palabras. Ese deseo de leer o de beber, dos pulsiones tan humanas. Ha sido cuando has querido satisfacer ambas, cuando ha sido desvelado el pastel de la etimología.

La insoportable gravedad del no

  Apaga la radio cabizbajo, frustrado ante el desinterés social y el mal común plasmado en las votaciones del Congreso. Son demasiadas preguntas sin respuesta en el avispero de su mente. Baja a la calle a airearse. Cruza el parque y para junto al paso de cebra. Así estoy yo sin mí , piensa al ver el cuadro pelado de una bicicleta. Sopesa la idea de marchar al pueblo y emprender el éxodo a la inversa que hizo la generación de su padre. Pero regresa a la familia frente al televisor viendo El diario de Jorge . Ocupa su espacio en el sofá.