Mientras veía hoy en el telediario al inquebrantable Pedro Sánchez soltarle un te quiero a su mujer en un mitín, o a Feijóo hablar de la coalición de desesperados, referida al pacto entre el PSOE y el Frente Amplio, o la llegada de Adam, la primera dana este año, o París en pie de guerra, con las movilizaciones ciudadanas, o la desaparición del altar de Maricarmen, lo que más ha llamado mi atención es cuando un político en un mitin no ha dicho que había que pasar página, sino que había que pasar pantalla. ¿La política como un videojuego? ¿Un Tetris?