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Entradas

Macizo Aizkorri

Camino del Aizkorri, por la sinuosa carretera, vimos el Beriain en la distancia. También la silueta de la Ermita de los Santos Donato y Cayetano, asomándose tímidamente en el lomo macizo, con aspecto de barco o trasatlántico. En el valle vimos cómo una factoría fabricaba la niebla. O esa era la ilusión óptica, cuando el vapor de agua de la chimenea se fusionaba con el manto de nubes. Dejamos el coche en el aparcamiento, ya dentro del parte natural Aizkorri-Arratz, tras dejar la carretera comarcal y hacer cinco kilómetros por una pista de hormigón.    Una vez en marcha, en seguida, tras pasar por varias pasarelas de madera llegamos a la cueva de San Adrián.    La cueva es un túnel natural, que antaño sirvió como  vía de comunicación entre la Meseta y el País Vasco. En su interior el excursionista se encontrará una sorpresa: una ermita. Desde 2015 la cueva es uno de los bienes individuales como parte del Camino de Santiago aprobado por la UNESCO. ...

Pari (Siamak Etemadi)

  No siempre las cosas salen bien. Olvidemos pues los finales felices. En Pari , debut en la dirección de largometrajes de Siamak Etemadi (iraní residente en Atenas), responsable asimismo del guion, el matrimonio iraní, formado por Farrokh y Pari, se traslada a Atenas al encuentro de su hijo Babak, al que no ven desde hace dos años. Me recuerda la premisa a la película Sirât . Parejo es también el desenlace. En términos contables podemos pensar que la película ofrece como resultado un balance suma cero, es decir, que las ganancias y las pérdidas se compensan. La ganancia viene por la vía de superación de Pari, su capacidad y voluntad para superar cualquier obstáculo y sacar las castañas del fuego. En Atenas Farrokh se desespera, pues no habla ni griego ni inglés y en su lengua madre, el farsi, nadie lo entiende. Es Pari la que debe lidiar con los extraños y llevar a cabo las pesquisas oportunas para intentar ponerse en la pista de Babak. Atenas está en pie de guerra. Menudean la...

Todos los hombres del presidente

  Todos los hombres del presidente nos brinda el trabajo de dos periodistas de raza.  Bob Woodward y Carl Bernstein  trabajan en el T he Washington Post . A medida que investigan, meten las narices y sonsacan a las personas implicadas, logran llegar al fin del asunto. Nixon, el presidente de los Estados Unidos acabará renunciando a la presidencia. Será  el conocido caso Watergate . No obstante Nixón será perdonado poco después por sus amiguetes republicanos en el poder. Vemos en la película cómo muchos republicanos repudian lo que ven que están haciendo Nixon y sus hombres con sus tejemanejes y extorsiones (el FBI y la CIA como aliados) con dinero público. Algo parecido pasará hoy con Trump. Muchos de sus votantes serán los que se arrepentirán de haber aupado al poder a un irresponsable que vulnerando el derecho internacional está llevando al mundo hacia el precipicio. Ahora quiere Trump quitar de en medio a dictadores, ya sea por la vía del secuestro, como a Maduro ...

Al oeste de Varsovia (José Ángel Cilleruelo)

    La memoria como motor narrativo, también como búsqueda. Así en películas como Trenque Lauquen o en la más reciente El agente secreto , donde el hijo del protagonista (asesinado) responde a una investigadora, Sabes más cosas de mi padre que yo . A medida que pasa el tiempo y este va haciendo su trabajo, la memoria se vuelve más nebulosa, hasta convertirse en un gas. En la novela de José Ángel Cilleruelo (novelista, cuentista, poeta, traductor y crítico literario), Al oeste de Varsovia  (Fundación José Manuel Lara, 2009) nos situamos, de entrada, en 1939. Los alemanes han tomado Polonia y cuando llegan a un instituto ubicado en la ciudad de Zielona Góra, fronteriza con Alemania, asesinan sin miramientos a un docente que les planta cara y les insulta: Cezary Ciéslak . Digamos que la novela consiste en saber quién fue el tal Ciéslak, ¿por qué sus compañeros sin muchos quebraderos de cabeza decidieron enterrarlo en el sótano del instituto, haciendo pasar el crimen p...

Balandrau (Fernando Trullols)

  En la montaña las cosas pueden complicarse en cuestión de minutos. Lo que iba a ser un paseo por la montaña con esquís, para despedir el año 2000, hasta hacer cumbre en el Balandrau (2.585 metros) para luego descender e ir a comer, se convierte en una tragedia en el pirineo catalán gerundense, cuando un grupo de cinco amigos (dos parejas y un soltero) se ven sorprendidos, a medio camino, por un viento fortísimo y gélido: el torb , que oscurece el cielo, da lugar a una ventisca en la que no se ve nada y hace volar los cuerpos como si fuesen hojas, con temperaturas que bajan de los 20 grados bajo cero. En ese trance hay una línea muy fina entre la vida y la muerte. El más experimentado del grupo es Oriol, el cual queda semienterrado en el hielo. Una vez liberado del cepo de hielo decide ir a buscar ayuda y perece el primero. Luego lo harán la otra pareja, la formada por Elena y Peo. Mònica y Josep María, casi a ciegas, logran guarecerse detrás de una roca y son sepultados por la ni...

El regreso de Ulises (Uberto Pasolini)

  Como un pecio de carne un cuerpo yace extendido sobre el agua, la cabeza en la arena. Es Ulises, el único que ha logrado regresar. Del infierno podemos pensar, viéndolo así de demacrado. Será auxiliado por un porquero, Eumeo ("el buen partero"). Una vez hidratado y alimentado es enterado de que se encuentra en Ítaca. Coge un puñado de tierra y se lo lleva al buche. Ulises ha regresado a casa dos décadas después.  Nada hace pensar en él como en un rey, más bien en un zarrapastroso o un mendicante, habida cuenta su aspecto sucio y roñoso. No quiere Ulises levantar la liebre y poco a poco va conociendo la situación de su mujer Penélope, la cual sigue esperando, tejiendo y destejiendo, demorando dar el sí a sus muchos pretendientes, entre ellos Antínoo, un mal bicho que despechado ha intentado despachar a Telémaco, el hijo de Penélope y Ulises, el hazmerreír de los lugareños. El crimen campa a sus anchas por Ítaca y menudea la miseria. El padre de Ulises muere antes de que pued...

Belagua (La Contienda, faldas del Arlás y Murlong)

Aprovechando las abundantes nevadas, el cielo raso y la ausencia de viento, ayer sábado hicimos una ruta invernal con raquetas por Belagua, en la frontera entre España y Francia. Y como ese ciclista intrépido que en las primeras calles de la ciudad de la que parte la etapa ya se da a la fuga, los otros coches de la expedición también se dieron a la fuga. ¡Ojo!, pudo ser que el manto níveo de Belagua hiciese aquí de canto de sirena o bien que los conductores mudaran en aplicados Orfeos, que contradiciendo el mito decidieron no mirar atrás. Todo son especulaciones. El caso es que La Santísima Trínidad Vehícular nos volvimos a juntar, " tres y trino ", al parar a desayunar en el hotel de Isaba que se encuentra a la entrada del pueblo, viniendo desde Roncal.  Luego dejamos los coches en el arcén, puesto que el aparcamiento a las 10 de la mañana ya estaba a tope de coches. Nos pusimos las raquetas fuera del edificio de  La Contienda y comenzamos la excursión media hora despué...