Se avecina la primavera. Asoma tímidamente tras la muralla del Revellín. Refulge en la escultura, el Hombre histórico , con briznas de oro. Ves flechas amarillas al frente. Un camino hacia Santiago que descubrir. Pero el paseo hoy es hacia adentro. El parlamento es monólogo interior o diálogo con las letras ajenas. Las palabras diarísticas de Piglia caen en el cerebro como monedas arrojadas a un pozo. Así crean ondas expansivas que remueven los recuerdos: una materia universal. La temperatura va cayendo, las sombras ganan espacio. Cierras el libro cuando el amigo llega. Bebes. La temperatura exterior se ajusta a los diez grados de la Gulden Draak que paladeas a buchitos.