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Ruta invernal al Basaurín por la cara norte

El miércoles hicimos noche en el refugio de Lizara , ubicado dentro del Parque natural de los Valles Occidentales .  La niebla velaba parte del impresionante macizo montañoso al frente. Sí vimos bastante nieve en las faldas del refugio. La cena la hicimos a la mesa con tres chicos catalanes, que al día siguiente subirían al Bisaurín con esquíes.  Dormimos bien y madrugamos. A las 7,30 desayunamos copiosamente para ir a tope de energía. La primera parte discurre por el interior de un bosquecillo. Llevamos los crampones puestos desde la salida del refugio, porque la nieve estaba lo suficientemente dura para hacer uso de los mismos y nos permitía caminar cómodamente.             Paramos un momento en el refugio de Ordelaca .  Vimos como un alud había tajado varios árboles.  Descendemos hacia  el  barranco de los Castillones , que al estar helado y nevado es perfecto para transitar.   Luego viene el valle de los sarr...

breviario del instante

  Cien textos de cien palabras y cien fotografías hechas con el móvil. El resultado:  Breviario del instante . Quizás una autobiografía mínima, 2.0 y en ¿segunda persona? Aquí están las huellas (en la arena) que dejan los viajes, el poso (u hollín) de las lecturas y el cansancio y el parejo gozo de las excursiones en  la montaña. Palabras aventadas por el asombro, la perplejidad, y el extrañamiento. Para dar cuenta de lo efímero, como el pensamiento escurridizo o el lubricán que apenas dura unos segundos.  Un poema no se termina nunca, solo se abandona , dejó dicho Valéry. El  breviario , ídem.

Macizo Aizkorri

Camino del Aizkorri, por la sinuosa carretera, vimos el Beriain en la distancia. También la silueta de la Ermita de los Santos Donato y Cayetano, asomándose tímidamente en el lomo macizo, con aspecto de barco o trasatlántico. En el valle vimos cómo una factoría fabricaba la niebla. O esa era la ilusión óptica, cuando el vapor de agua de la chimenea se fusionaba con el manto de nubes. Dejamos el coche en el aparcamiento, ya dentro del parte natural Aizkorri-Arratz, tras dejar la carretera comarcal y hacer cinco kilómetros por una pista de hormigón.    Una vez en marcha, en seguida, tras pasar por varias pasarelas de madera llegamos a la cueva de San Adrián.    La cueva es un túnel natural, que antaño sirvió como  vía de comunicación entre la Meseta y el País Vasco. En su interior el excursionista se encontrará una sorpresa: una ermita. Desde 2015 la cueva es uno de los bienes individuales como parte del Camino de Santiago aprobado por la UNESCO. ...