Como un pecio de carne un cuerpo yace extendido sobre el agua, la cabeza en la arena. Es Ulises, el único que ha logrado regresar. Del infierno podemos pensar, viéndolo así de demacrado. Será auxiliado por un porquero, Eumeo ("el buen partero"). Una vez hidratado y alimentado es enterado de que se encuentra en Ítaca. Coge un puñado de tierra y se lo lleva al buche. Ulises ha regresado a casa dos décadas después.
Nada hace pensar en él como en un rey, más bien en un zarrapastroso o un mendicante, habida cuenta su aspecto sucio y roñoso. No quiere Ulises levantar la liebre y poco a poco va conociendo la situación de su mujer Penélope, la cual sigue esperando, tejiendo y destejiendo, demorando dar el sí a sus muchos pretendientes, entre ellos Antínoo, un mal bicho que despechado ha intentado despachar a Telémaco, el hijo de Penélope y Ulises, el hazmerreír de los lugareños. El crimen campa a sus anchas por Ítaca y menudea la miseria. El padre de Ulises muere antes de que pueda abrazar a su hijo regresado. Argos, el perro de Ulises no lo reconoce, quizás porque su amo no dice palabra alguna en su presencia. Ulises también pedirá audiencia con Penélope (Juliette Binoche) pero no parece que ella lo reconozca. Él no suelta prenda en su sucinto parlamento. Dice conocer a su marido, haber luchado a su lado, pero no proporciona mucha información. La pregunta es por qué Ulises se muestra tan esquivo y manso siendo una bestia parda como el espectador tendrá ocasión de comprobar en un final donde la Odisea se funde con la Ilíada por su ánimo belicoso y el festival de sangre y barbarie que ofrece. La puesta en escena es minimalista. No hay aquí efectos especiales y los decorados son edificios de piedra. La película se rodó en Ítaca. Ralph Fiennes es Ulises. Oír a los griegos hablar en inglés chirría bastante. Ulises aquí es un sesentón, al igual que Penélope. En la gesta homérica ambos rondaban los cuarenta y pico.
¿Por qué Ulises se demora tanto en darse a conocer y en presentarse a Penélope? Ibas a ser capaz de amar al hombre en el que me he convertido, clama Ulises con la mirada extraviada. Penélope se siente abandonada por Ulises, que al marchar le dijo: No tardo. Después de 20 años de espera Penélope es capaz de todo,¡buena es ella!

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