Infiel (en inglés faithless: o falto de fe) es una serie sueca de seis episodios, disponible en Filmin y dirigida por Tomas Alfredson. Tuvo su precedente en la película del mismo título dirigida por Liv Ullman en 2001, sobre un guion de Ingmar Bergman.
Nos enfrentamos a un triángulo amoroso en el que Marianne, casada con el compositor Markus, se siente irremediablemente atraída por David, el mejor amigo de Markus. El detonante es un libro que Marianne da a leer a David: Susanna, novela erótica que acrecentará la tensión sexual entre los dos. David decide llevar a la gran pantalla la novela. Hay un momento cumbre en la serie y es cuando en una escena, Marianne siente que su partenaire tiene menos empuje que un macetero y entonces David interpreta la escena; aquella en la que Marianne decide entregarse a dos hombres simultáneamente.
La historia arranca en el presente, cuando David se entera de que Marianne ha intentado suicidarse. Acudirá al centro donde está alojada, pero se irá antes de verla. Luego sí se verán y se irán alternando continuos saltos temporales, entre el momento presente y cuatro décadas atrás, cuando ambos tenían treinta años y un porvenir prometedor.
Un aspecto capital de la serie es qué efectos tiene una infidelidad, tanto para quienes la consuman como para los cornudos, y también para los hijos; aquí la damnificada es Isabelle, la hija de Markus y Marianne, la cual desde niña tiene una relación especial con David, y está enamorada de él, a la manera en la que se enamora una cría de 10 años. Una vez que la infidelidad entre David y Marianne se consume se principiará un camino tortuoso para David, Markus y Marianne. Sometidos a toda clase de sentimientos y emociones vemos sobre todo cómo lo irá arrostrando Marianne, el difícil equilibrio para mantener su relación con David y con su hija, sin que estalle todo por los aires. Una vía muerta será la relación entre David y Markus, que nunca más llegará a restablecerse.
Y en esa bajada a los infiernos, otra escena clave será el encuentro entre Markus y Marianne. para hablar acerca de la custodia de la hija. Markus demostrará sin ambages de qué pasta está hecho, cruzando muchas líneas rojas en su proceder al someter a Marianne ante disyuntivas que nunca deberían ser planteadas.
Por otro lado, los abundantes primeros planos muestran al detalle, gracias a la buena labor actoral de Frida Gustavsson, el calvario que sufre ella a raíz de su relación con David. Sin embargo, las consecuencias de esto esto parecen dulcificarse en cierta manera, si atendemos a los minutos finales, donde parece que todo está (o va a ser) perdonado. Quizás porque esta sea la única manera de sobrellevar la existencia. La de todos ellos.

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