Ir al contenido principal

Tres adioses (Isabel Coixet)

 

Tres adioses, en italiano, Tre ciotole (tres cuencos) es la ultima película dirigida por Isabel Coixet.

Basada en el libro de la escritora italiana Michela Murgia, que falleció de cáncer a los 51 años. Relatos que escribió cuando sabía que se iba a morir. 

Tres adioses nos situa en una crisis de pareja donde Antonio decide dejar a Marta, sin que haya terceras personas, ni muchas razones de peso. Poco después ella enferma. Y por curioso que parezca, tanto la separación como la enfermedad le permiten a Marta ganar libertad sobre sí misma, conocerse mejor, explorar otros límites y en definitiva llevar la vida que quiere, por corto que sea el horizonte temporal. 

La moralina de la película, porque sí hay moralina, es que hay que aprovechar el momento, disfrutar cada instante... Nada que no sepamos y ya hayamos escuchado mil veces. 

En los tiempos del amor líquido y la preeminencia de Tinder, donde se liga con el índice, parece que aquí la cosa va por otros derroteros mucho más clásicos. Lejos de la enumeración de los muchos cuerpos ajenos con los que intercambiar fluidos, aquí lo importante es valorar por parte de Marta la circunstancia, que no siempre se da, de haber sido amada. Primero por Antonio y luego por un profesor de instituto. Da gusto oír hablar italiano a Francesco Carril.

La historia transcurre en Roma. No en una Roma de postal sino en una Roma donde curiosamente llueve mucho y las personas sin hogar duermen al raso, cerca de los puentes. La ruptura hay que entenderla aquí como una oportunidad. La enfermedad como aquello que espoleará a Marta a hacer aquello que siempre se está demorando. 

La película se sostiene en las dos buenas interpretaciones de Elio Germano y Alba Rohrwacher (Corpo celeste). 

Como canta Francesco Guccini: "forse un tempo poteva commuoverti, ma ora è inutile credo, perchè ogni volta che piangi e che ridi non piangi e non ridi con me". Eso mismo les pasa a Marta y Antonio.

 

  

 

 

  

 

 

 

 

Comentarios